Durante años, programar rápido fue una ventaja competitiva real.
Si sacabas features antes que los demás, cerrabas tickets más rápido y producías más código en menos tiempo, era fácil verte como alguien valioso dentro de un equipo.
Pero estamos entrando en una etapa donde eso ya no alcanza.
Porque ahora una IA también puede escribir código rápido. Muy rápido.
Puede generar endpoints, clases, tests, consultas, refactors y hasta explicarte errores con una seguridad que a veces hasta da risa. Y si todos tienen acceso a eso, entonces programar rápido deja de ser una ventaja tan especial.
Ahí es donde cambia la regla del juego.
El valor de un desarrollador ya no va a estar solo en qué tan rápido escribe código, sino en qué tan bien entiende lo que está construyendo.
Porque una cosa es producir código. Otra muy distinta es saber si ese código resuelve el problema correcto, si introduce deuda técnica innecesaria, si escala bien, si es mantenible, o si solo se ve bonito en un pull request.
Y esa parte, por ahora, sigue siendo profundamente humana.
La IA acelera muchísimo, sí. Yo mismo la uso y me parece una locura lo útil que puede llegar a ser. Pero también creo que está dejando algo muy claro: muchos developers eran rápidos, pero no necesariamente profundos.
Y no es lo mismo.
Estamos empezando a ver una separación interesante.
Por un lado, los developers que usan IA como multiplicador: entienden fundamentos, hacen mejores preguntas, validan mejor las respuestas, detectan cuando algo huele mal y toman mejores decisiones.
Por el otro, los que básicamente tercerizaron su criterio. Copian, pegan, prueban si compila y siguen adelante. Productividad instantánea. Pensamiento opcional.
Hasta que algo serio falla.
Porque cuando aparece un bug raro, una decisión de arquitectura delicada, una regresión difícil de rastrear o una feature donde el negocio importa más que la implementación, la velocidad deja de ser suficiente.
Ahí no gana el que escribió más líneas. Gana el que entiende mejor el sistema.
Por eso creo que los developers que van a seguir siendo valiosos en esta era no son los que programan más rápido. Son los que conservan algo que se está volviendo más escaso: criterio.
Criterio para decidir qué sí construir y qué no. Criterio para distinguir entre complejidad real y complejidad innecesaria. Criterio para usar IA sin delegarle el pensamiento. Criterio para simplificar. Criterio para asumir ownership de lo que sale a producción.
Porque si escribir código se vuelve cada vez más barato, entonces pensar bien se vuelve cada vez más valioso.
Y honestamente, creo que ahí es donde se va a separar de verdad a los developers que solo se adaptaron a la herramienta… de los que realmente entienden su oficio.
Saludos, devs!
Sígueme en redes: